La osteoartritis (OA) es una enfermedad compleja caracterizada por disfunción mitocondrial (pequeños motores de la vida celular) que conduce a la muerte de células y a la degeneración articular. Con más de 300 millones de personas afectadas en todo el mundo, la necesidad de tratamientos efectivos es urgente. Las terapias tradicionales para la OA se centran principalmente, en el control del dolor y la inflamación, pero es esencial un cambio hacia tratamientos que modifiquen la enfermedad.
Investigadores del centro IMPACT de la Universidad de los Andes, lideran un estudio que aborda la deficiencia energética del cartílago con un enfoque innovador que utiliza la transferencia mitocondrial de células madre mesenquimatosas (MSCs) aisladas de cordones umbilicales donados para restaurar la salud metabólica en el cartílago dañado. En lugar de tratar los síntomas, esta técnica se dirige a la disfunción celular en el corazón de la artrosis, abordando una necesidad médica no satisfecha en el cuidado de pacientes.
El estudio, publicado este mes en la revista científica Theranostics, destaca un mecanismo importante: las MSCs pueden donar directamente sus mitocondrias sanas a los condrocitos (células principales que se encuentran en el cartílago) de pacientes con OA, revitalizando su producción de energía. En lugar de inyectar células completas, los autores proponen un método de transferencia de mitocondrias sanas aisladas de MSCs, previamente probado en ensayos clínicos de OA, para preservar la integridad articular y ralentizar la progresión de la enfermedad.
Angela Court, primera co-autora del estudio explica: “Al transferir mitocondrias de células madre sanas a las células de cartílago osteoartrítico, podemos restaurar el equilibrio energético y reducir el estrés oxidativo perjudicial. Este enfoque sin células aborda las causas subyacentes de la degradación del cartílago en la OA a nivel celular.”
Patricia Luz-Crawford, investigadora principal IMPACT, enfatiza: “Nuestra investigación revela una interacción dinámica entre mitocondrias y condrocitos que desafía la visión tradicional de la terapia celular. Comprender el cambio metabólico en la osteoartritis es crucial, ya que restaurar el equilibrio energético puede abrir nuevos caminos para estrategias terapéuticas.”
Fernando Figueroa, reumatólogo de la Clínica Universidad de los Andes y autor senior del artículo, afirma: “Estamos cautelosamente optimistas de que este enfoque podría conducir a terapias que no solo alivien los síntomas, sino que también ralenticen o potencialmente inviertan el daño articular. Nuestros hallazgos son particularmente emocionantes porque ofrecen una nueva dirección para el tratamiento de la atrosis que se centra en modificar el proceso de la enfermedad en lugar de solo manejar los síntomas del paciente.”
Maroun Khoury, uno de los autores correspondiente del artículo y director del IMPACT, añade: “En la osteoartritis, las plantas de energía en las células de cartílago se vuelven disfuncionales. Nuestro enfoque proporciona nuevos generadores de energía eficientes. Al trasplantar mitocondrias sanas, estamos ‘reestructurando’ la red energética del cartílago dañado y potencialmente rejuveneciendo todo el ecosistema articular, probablemente a través de un efecto antiinflamatorio.”
Los próximos pasos para el equipo de investigación incluyen explorar sus efectos a largo plazo, con la esperanza de avanzar hacia ensayos clínicos en humanos en los próximos años. El equipo del centro IMPACT junto con Cells for Cells está actualmente en la fase de ejecución de un ensayo clínico que utiliza Cellistem OA, un tratamiento basado en células madre aisladas de cordones umbilicales. Esta es la misma fuente de donde se han aislado las mitocondrias en su investigación reciente. Este avance podría facilitar la llegada clínica de este nuevo tratamiento, ofreciendo una opción innovadora y potencialmente efectiva para abordar la osteoartritis. La combinación de estos esfuerzos en el ámbito clínico y la investigación básica es clave para mejorar las opciones terapéuticas para los pacientes afectados por esta enfermedad.