Con éxito finalizó evento organizado por IMPACT sobre Biomarcadores en Psiquiatría y Ginecología

El pasado 2 y 3 de diciembre se realizó el simposio “Biomarkers in Psychiatry and Gynecology: From Discovery to Diagnosis” (Biomarcadores en psiquiatría y ginecología: Del descubrimiento al diagnóstico), organizado por IMPACT y la Universidad de los Andes. 

La actividad estuvo enfocada en la presentación de investigaciones nacionales e internacionales de biomarcadores en salud mental y enfermedades de la mujer, las cuales buscan optimizar los diagnósticos para hacerlos más precisos y personalizados, facilitando la detección de enfermedades y permitiendo tratamientos más efectivos.

Lara Monteiro, investigadora IMPACT de la Universidad de los Andes y parte del Comité Científico Organizador, destacó la actividad como una gran experiencia: “Tuvimos invitados de lujo de ambas áreas, tanto nacionales como internacionales y una gran participación de la Universidad de los Andes, especialmente del Centro IMPACT y del Centro de Investigación e Innovación Biomédica (CiiB)”, afirmó.

AVANCES GLOBALES EN LA BÚSQUEDA DE BIOMARCADORES

Uno de los invitados internacionales fue el destacado psiquiatra Gustavo Turecki, quien es director del Grupo McGill de Estudios sobre el Suicidio (Canadá), y psiquiatra jefe del Instituto Universitario de Salud Mental del Douglas Mental Health University Institute. Considerado uno de los investigadores más relevantes en salud mental y suicidio, Turecki estuvo a cargo de la charla inicial del simposio, abordando sus investigaciones en los trastornos del estado del ánimo y el comportamiento suicida. 

Consultado sobre la relevancia de las investigaciones en biomarcadores señaló: “Hoy en la práctica clínica nosotros nunca sabemos quién va a responder a un tratamiento, y es muy frecuente que los pacientes lleguen con un cuadro depresivo y necesitamos mucho tiempo para poder ajustar la intervención  para poder ver cuál es el medicamento que funciona. Eso lleva a mucho gasto de dinero y que además el paciente no está bien. A veces demora dos o tres años descubrir cuál es el medicamento que realmente funciona. Sería genial poder tener algún tipo de ayuda que pudiera disminuir ese periodo”.

Por otra parte, el investigador de la Universidad de la República de Uruguay, Homero Rubbo, abordó los avances del estudio de biomarcadores lipídicos. “Hoy se han utilizado más procesos neuroinflamatorios y en enfermedades neurológicas, como Alzheimer y Esclerosis Múltiple, pero en salud mental sería muy interesante para la depresión mayor y quizás para algunos trastornos bipolares”, explicó. 

En cuanto al área de ginecología y obstetricia, la académica y destacada investigadora del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza, Marcela Michaut, presentó los avances en la búsqueda de biomarcadores para detectar infertilidad en pacientes con endometriosis. “Nuestros estudios comienzan con los ovocitos. Porque si bien hoy se sabe mucho, aún son considerados una caja negra. Nosotros en particular estudiamos los gránulos corticales y los proponemos como un biomarcador de maduración citoplasmática e indicador de calidad ovocitaria”, afirmó.